Artigos

santiagoauseron

Santiago Auserón opina sobre ‘Baladas’

O músico Santiago Auserón (Juan Perro, Radio Futura), que viviu con nós os comezos deste proxecto, enviounos este texto comentándonos as súas impresións sobre ‘Baladas da Galiza imaxinaria’ . Eis…

UXÍA & NARF RECREAN EL IMAGINARIO GALLEGO

De vez en cuando, la fortuna me ha permitido asistir a la génesis de un álbum de canciones destinado a hacer historia. Al escuchar por primera vez el material que estaban reuniendo Uxía & Narf, supe que iban a producir un evento sonoro memorable, a confirmar un salto cualitativo en la evolución de nuestro cancionero. Llevo años acercando el oído a la canción y al verso gallegos, ensayando sus sonoridades, tratando de capturar cercanías y diferencias en la fonética y en el paisaje, percibiendo en las maneras de ritmar y melodizar de sus músicos una marea creciente, a punto de romper en espuma. Las Baladas da Galiza Imaxinaria, de Uxía Senlle y Fran Pérez “Narf”, cierran –a mi modo de ver– varios anillos del tiempo y reconstruyen en su más amplia dimensión el imaginario gallego.

Las palabras escritas por Castelao en Sempre en Galiza, desde su exilio extremeño, sirven para configurar el ámbito de la sonoridad de este álbum con el misterioso poder de evocación de los topónimos. Uxía & Narf le dan un vuelco definitivo a la saudade y a la teima de sus paisanos itinerantes, convierten el ser gallego en ámbito de alcance universal, del que nos invitan a hacernos partícipes a través de la sensibilidad musical más cercana y refinada.

Su anhelo de sencillez es patente en el conjunto: dos voces cálidas en torno al espinazo de una guitarra eléctrica pulsada con técnica diversa, generalmente melodiosa y algunas veces rugidora. Narf arregla e interpreta las canciones desde su Gibson SG, habituada al roquerío, con un sentido orquestal asombroso, sin que falte un dulce contracanto ni un oportuno apoyo en los bajos, con la extraña mezcla de inmediatez y de elaboración propia de los organismos naturales. La corriente electromagnética se despoja de artificio para cantar en gallego y parece jugar a enredarse como pámpanos de luz entre los dedos.

Esa naturalidad en el oficio emana de un prolongado y meditado periplo. Ambos músicos son experimentadores inquietos, han ejercido de buscadores de son por medio mundo, enriqueciendo con varios climas el timbre de sus respectivos instrumentos. Uxía posee una voz profunda y aterciopelada, con la cual se ha adentrado en muchos caminos del verso. En su encuentro con Narf, suena investida de un frescor y de una alegría nuevos. Parece haber encontrado un paraje para cantar desenfadada, sin otra preocupación que la belleza del eco. Su interpretación del Alalá das mariñas, tan natural como cuando la canta de madrugada entre amigos, es un antiguo rezo pagano que incita a cerrar los ojos. Desde su dulzura habitual se eleva a veces hasta el umbral de la pasión loca de la cantareira, mas sin necesidad de llegar a la estridencia, con la serenidad de quien conoce. La voz de su compañero –iniciado en el metal duro– hace entretanto gala de una delicadeza de trovador en la estación florida.

Todo el disco produce la sensación de encuentro afortunado en un locus amœnus familiar. Voces y guitarra han recogido tonalidades y pulsos foráneos que ahora ponen por entero al servicio de su tradición, alimentándola con nueva llama. Además de Castelao, hablan aquí Curros Enríquez y la divina Rosalía, con su peligrosa dulzura. El poeta granadino que escribió versos perfectos en gallego vuelve a avivar, por medio de la música de Uxía & Narf, en la Cantiga do neno da tenda, el triste perfil del joven emigrante barriendo la polvorienta acera bonaerense, mientras sueña con un valle de imposible verdor.

Baladas da Galiza Imaxinaria expresa el sentido más hondo de lo utópico, que es mezcla incomprensible de natalidad y extrañeza. Acaso ningún otro pueblo de la Península tenga como el gallego una conciencia tan a flor de piel de la atracción entre el canto natal y el aire forastero. ¿Será esa la razón que hizo del gallego-portugués la lengua franca de los poetas de Iberia, según palabras del Marqués de Santillana?

En su recreación del imaginario galaico, Uxía & Narf acogen la canción de cuna africana. Es decir, invierten los términos de lo natal y de lo extraño: la hermosa Nana de Zemambiquo dice el sentir de una doncella negra, igual que la cantiga de amigo compartiera modelo poético con la jarcha hispano-musulmana. Canción en boca de mujer, una vez más –aunque escrita por hombre–, para ensalzar el deseo y los dones de la tierra. Las voces de hombre y de mujer en esta nana se juntan con armonía precisa y nítida, sin confundirse. Otro de los anillos que aquí se cierran es el de las sucesivas y conflictivas aproximaciones de la polirritmia africana a las voces de Iberia. Para participar en el coro, los hispanohablantes hemos de renovar nuestra familiaridad con la lusofonía.

Uxía & Narf tornan después de no pocas andanzas, cual si reapareciese el amigo embarcado que cantara Juan Zorro hace mil años. Comparan su dulce onda armoniosa, que se ha traído al norte el influjo tropicalista, con las volutas de piedra de la ciudad de Santiago, donde casi se puede ver –como dice la canción homónima– el son de las campanas en círculos metálicos ralentizados por la niebla. La exaltación gozosa de la sonoridad es la llave que abre el portón de esta Galiza Imaxinaria de la que estamos invitados a formar parte. Tomad la llave, entrad en el jardín.

Santiago Auserón,

maio de 2015